A través de la exploración de las innumerables posibilidades de la
imagen en movimiento, la videopoesía es un paso más en el cumplimiento
de los sueños de los poetas visuales, quienes desde principios del siglo
pasado buscaron mostrar relaciones de espacialidad y movimiento en sus
propuestas artísticas. Sin embargo, la bidimensionalidad del papel los
mantuvo limitados durante décadas.
Gracias al video y a las numerosas técnicas que se pueden usar en la
producción de videoarte, la poesía perceptual abrió la puerta a nuevas
reflexiones e indagaciones teóricas sobre la vinculación entre la
palabra, la imagen y el audio, un nuevo elemento muy importante empleado
por la totalidad de los videopoetas.
Quizá la poesía contemporánea en lengua maya es la única entre las lenguas originarias mexicanas que en verdad ha respondido a la reanimación después de la debacle colonial, y no es que la Colonia haya desaparecido del todo, porque su esencia permanece, sino que esta lengua tiene a un buen poeta. Ante la carencia de niveles y trabajos en otras lenguas –la cual se puede corroborar con un ojo serio sobre la producción literaria de las últimas dos décadas–, la lengua maya persiste por varias razones: primero, se habla en casi toda la península de Yucatán con mínimas variaciones; segundo, su lengua se mantiene a través de los nombres de las ciudades, apellidos y miradas de sus hablantes; y tercero, existen muchos investigadores en varias áreas del conocimiento humano por lo que se analiza e interesa desde varios niveles como el social, el lingüístico o el arte.
Copatrocinado por Letras Latinas, the literary program of the Institute for Latino Studies, Universidad de Notre Dame
Mauricio A. Kilwein Guevaranació en Belencito, Colombia y creció en Pittsburgh, Pennsylvania. Es profesor de inglés en la Universidad de Wisconsin—Milwaukee, donde enseña en el programa de maestría y doctorado en Creación Literaria al igual que en el programa de Estudios Latinos. Ha enseñado previamente en el Vermont College, Indiana University de Pennsylvania, Universidad de las Américas en México, en la Universidad del Norte en Colombia y la Universidad Javeriana en Colombia también. Su primer libro de poesía, Postmortem (University of GA Press), ganó el National Contemporary Poetry Series Competition y fue publicado en 1994. Su segundo volumen, Poems of the River Spirit fue publicado en el Pitt Poetry Series en 1996. Autobiography of So-and-So: Poems in Prose salió en 2001 publicado por New Issues Press. POEMA, su cuarta colección, salió al público en 2009 por la University of Arizona Press. Kilwein Guevara es un presentador dinámico de su propio trabajo y ha dado presentaciones y talleres de poesía en México, Colombia, Costa Rica, España, Cuba, Ecuador y en los Estados Unidos...
La primera connotación negativa de la Noche (Nix) aparece en la Teogonía de Hesíodo, incluyendo a las harpías dentro de la Noche. Las harpías, hijas negativas de Océano, eran “las raptoras” y tenían apariencia monstruosa, orejas de león, rostro de mujer anciana y cuerpo de ave de rapiña. Desprendían un hedor insoportable y eran portadoras de enfermedades, epidemias y tormentas. Según Hesíodo, las harpías eran originalmente dos: Aelo (“viento tempestuoso”), a veces llamada Nicótoe; y Ocípete (“vuelo rápido”).
Lengua humana y animal: Evolución y mentira. Siempre he creído que la vieja discusión sobre la necesidad o convencionalidad de la lengua —tal como aparece reflejada en el Cratilo de Platón— quedó zanjada cuando la lingüística moderna (Saussure) acuñó los conceptos de arbitrariedad y doble articulación. En ellos quedó definitivamente establecida la independencia de la lengua con respecto a la naturaleza y las cosas del mundo, pero también con respecto a cualquier clase de acuerdo entre los hombres. Hasta hace poco, me parecía que una de las mejores maneras de ilustrar esa independencia, y de paso conservar intacta la exclusividad del lenguaje humano, consistía en decir que los animales no mienten. Es cierto que una abeja puede cometer un error en su vuelo y comunicar a su panal una información falsa, pero un error no es una mentira. Un lenguaje como el de las abejas depende tan completamente de las cosas y los hechos de la realidad que no puede expresar nada que no sea real; es decir, no puede mentir.
POESÍA Y MAGIA (11/02/2006): La poesía es el reino de lo
concreto. Como la magia, pero más concreto aún. Si no lo parece a
primera vista es porque la magia es engañosa: nos deja creer que es
concreta simplemente porque es práctica. Pero se trata de dos cosas
distintas. Un poema de amor puede parecer poco concreto en cuanto a sus
personas (si se aplica a todos, si todos podemos hacerlo nuestro, ¿cuál
concreción?), pero es que un poema de amor es concreto en cuanto al
amor, no en cuanto a las personas; es el amor en acto; amor concreto,
no abstracto. Por lo demás, también puede ser todo lo concreto que se
quiera en cuanto a las personas: le basta nombrar, o poner un nombre en
la dedicatoria (aunque esto es problemático). Lo que difumina la
concreción de la magia no es la particularidad del objeto al que se
dirige o la de la acción que realiza sino la generalización de sus
fórmulas.
Hace poco, me regalaron el libro de poemas Lubenix te ch’aben (Se
ha cansado el silencio) del poeta en lengua tseltal Juan Álvarez
Pérez, con el cual resultó ganador del III Premio Continental de
Literatura en Lenguas Indígenas “Canto de América” 2010.
Debo
agradecer que el libro está concebido como tal, tiene un cuerpo, una
estructura, hay un inicio y final; es decir, se trata de una ceremonia
de petición de mano: comienza con el encuentro de la pareja, el
coqueteo, las pláticas, los consejos de los padres a su hijo e hija,
las visitas a las casas, las contestaciones. Pero no es la intención
hablar del libro sino hacer una paráfrasis de tres poemas.
Copatrocinado por Letras Latinas, the literary program of the Institute for Latino Studies, Universidad de Notre Dame
Brenda Cárdenas es autora de dos colecciones de poesía Boomerang (Bilingual Press, 2009) y From the Tongues of Brick and Stone (Momotombo Press, Institute for Latino/a Studies, 2005). También coeditó la antología de poetas latinas: Between the Heart and the Land: Latina Poets in the Midwest (MARCH/Abrazo Press, 2001). El trabajo de Cárdenas aparece en diversas publicaciones incluyendo las siguientes antologías: The Wind Shifts: New Latino Poetry, The City Visible: Chicago Poetry for the New Century, U. S. Latino Poetry Today,Brute Neighbors: Urban Nature Poetry, Prose and Photography, el 2013 Wisconsin Poets Calendar, City Creatures y The Golden Shovel Anthology: Honoring the Continuing Legacy and Influence of Gwendolyn Brooks. Así mismo su trabajo aparece en revistas tales como Prairie Schooner, Achiote Seeds, RATTLE, Pilgrimage, Verse Wisconsin,Cream City Review y Cuadernos de ALDEEU. Es
profesora en el programa de creación literaria de la Universidad de
Wisconsin—Milwaukee. Brenda Cárdenas fue la poeta laureada de la
ciudad de Milwaukee desde el 1 de Abril de 2010 hasta el 31 de Marzo de
2012.
Herederos de los postulados de la modernidad, los artistas del siglo XX
se preocuparon por reflexionar sobre algunos elementos que siempre
estuvieron presentes en la creación artística, pero que antes se habían
dado por sentado. Así, las artes plásticas, a la par de las ancestrales
reflexiones sobre la forma y el color, comenzaron a reflexionar sobre el
vacío (Ives Klein, por ejemplo). En la música, se reflexionó sobre el
silencio. En la literatura, junto a las reflexiones e interpretaciones
sobre lo dicho por un autor, se sumaron reflexiones e interrogantes
sobre lo no dicho, sobre los espacios vacíos que deja un autor para que
su lector los cierre de manera autónoma.
Bajo los presupuestos de la antigua Alquimia, el período del nigredo u obra en negro,
representa la destrucción, la nada, el vacío y el primer estrato de la
gradación de los tres mundos (la Tierra, el Mundo Intermedio, y el
Cielo) y se simboliza con los tres colores alquímicos, el negro, el
blanco y el rojo (Cap. XII). En las teogonías helénicas el principio
era el Caos, pero el Caos era neutro (del griego Το Χαος) y
la oscuridad era un adjetivo no consustancial. Las teogonías órficas
(siglos IV-V-VI a. C) colocaron a la Noche en el principio de los seres, pero no en sentido negativo sino como una contención de los misterios.
Orfeo había heredado de Apolo y Calíope el don de la música y la poesía, y sus textos se dividen en las teogonías, las catábasis y los himnos. Las teogonías relatan el origen de los dioses, las catábasis explican el descenso voluntario al Hades tras la muerte, y los himnos invocan a los protagonistas de las teogonías. Entre estas divisiones, es de notar que la Noche no aparece en las catábasis (el descenso al Hades), sino en las teogonías, y en las teogonías los monstruos no nacen de las uniones sino de las divisiones.
Periódico de Poesía, Año 5, Núm. 59, mayo de 2013, es una publicación mensual editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria, delegación Coyoacán, C.P. 04510, México, D.F., a través de la Dirección de Literatura, Zona Administrativa Exterior, edificio C, 3er piso, Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, México, D.F., Tel. (55) 56 22 62 40 y (55) 56 65 04 19, http://periodicodepoesia.unam.mx, pedrosc@unam.mx.
Editor responsable: Pedro Serrano. Reserva de Derechos al uso exclusivo Núm. 04-2009-101314495500-203, ISSN: 2007-4972.
Responsable de la última actualización de este número, Dirección de Literatura, Martha Angélica Santos Ugarte, Zona Administrativa Exterior, edificio C, 3er piso, Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, México, D.F., fecha de la última modificación, 9 de mayo de 2013.
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