No. 109 / Mayo 2018

Poesía en tiempo de guerra

Augusto Rodrigues, ilustración*

La reconstrucción artística frente a la

destrucción humana: la segunda generación del

modernismo brasileño

 
Álvaro Cortés Rosas
 

De orden estético e histórico, el movimiento modernista brasileño fue el resultado del contacto que diversos autores tuvieron con la vanguardia artística y el avance tecnológico de Europa. En su primera fase, inaugurada oficialmente en 1922 con la Semana de Arte Moderna de São Paulo y bajo el contexto del fin de la Primera Guerra Mundial, se habla de una generación de la “destrucción”: rompimiento con todo canon de la llamada belle époque y una emancipación de Europa desde el punto de vista político, social y artístico. En el último caso, se digirieron las propuestas del futurismo, dadaísmo, surrealismo, cubismo y otros movimientos de vanguardia, pero se exaltó la cultura popular y las raíces indígenas, en un intento de encontrar la identidad brasileña.

La segunda generación del modernismo brasileño, a la cual pertenecen los autores que a continuación presentamos, se caracterizó por consolidar las ideas de sus predecesores, pero dejando atrás el radicalismo destructivo respecto a las formas canónicas. Por un lado, se continuó con el verso libre y la experimentación, pero también los artistas fueron capaces de jugar con el verso medido, sin que ello significara un regreso al Parnasianismo. La destrucción artística realizada en la primera generación se dio por la necesidad de expandir el campo de las experimentaciones poéticas, lo cual fue posible al retomar formas tradicionales, reelaborándolas y otorgándoles nuevos sentidos. Fue la generación de la “reconstrucción”.

Por otra parte, si bien la primera generación modernista reflexionó en torno a “qué es ser brasileño”, la segunda no fue tan ensimismada y vio lo que ocurría dentro y fuera de su país. No podía ser de otra forma: al abarcar de 1930 a 1945, esa generación vivió hechos históricos como la revolución que llevó a Getúlio Vargas a imponer una dictadura militar en Brasil, el desastre financiero de 1929 en Estados Unidos y, en Europa, la continuación de las secuelas de la Primera Guerra Mundial, las cuales poco después originaron un nuevo conflicto bélico: la Segunda Guerra Mundial.

Con todo lo anterior, puede decirse que la poesía de la segunda generación modernista en Brasil reconstruyó en cierta medida la tradición, al mezclarla con las búsquedas artísticas establecidas por sus antecesores, creando una amalgama que tomó forma especial cuando el poeta se situó frente a los problemas políticos y sociales su época. Una suerte de reconstrucción artística ocurrida frente a la destrucción humana de la cual se nutrieron autores como Jorge de Lima, Murilo Mendes, Augusto Frederico Schmidt, Vinícius de Moraes y Carlos Drummond de Andrade, para crear una poesía en la que lo cotidiano y social se expuso de forma directa, pero sin dejar de lado el tono irónico que caracterizó a los primeros modernistas.



 


* Ilustración: detalle de una caricatura de Augusto Rodrigues publicada en el blog <http://pedrosevylla.com/manuel-bandeira/> con la leyenda: “De Augusto Rodrigues, para o Jornal de Letras de Lisboa junho de 1950// Carlos Drummond de Andrade, Cândido Portinari, Anibal Machado, Santa Rosa, José Montello, Di Cavalcanti, José Américo de Almeida, Rubén Braga, Frederico Schmidt, José Panceti, Gastão Cruls, Manuel Bandeira, Amoroso Lima, Otto Maria Carpeaux, Graciliano Ramos, Agripino Grieco, José Lins de Rego (Arquivos de João Condé).”